Sobre Nosotros

El colegio Tierra del Sur abrió sus puertas por primera vez en el año 2002 en Valeria del Mar, frente al Viejo Hotel Ostende. Fue un proyecto creado por un equipo interdisciplinario conformado por Fernanda Silva, Beatriz Mazzi, Gabriela Campana y Mariana Lezama, que nació con la misión de ofrecer un espacio donde cada individuo pudiera desarrollar la mejor versión de sí mismo en todos los aspectos de su vida.

En 2007 nos trasladamos a Pinamar, a un edificio construido especialmente para albergar a una comunidad de estudiantes y familias que no paraba de crecer. Uno de nuestros principales intereses, desde el comienzo, fue la enseñanza del idioma inglés, por eso en el año 2013 nos convertimos en un colegio bilingüe. En 2014 tuvimos la alegría de festejar nuestra primera camada de egresados, y a partir de 2018 adoptamos el formato internacional.

¿Por qué «Tierra del Sur»?    

Nuestro Colegio rinde homenaje a las mujeres y a los hombres que han ayudado a construir nuestro Sur…

Soldi, Lola Mora, Urruchúa, Castagnino, Pettoruti…Benedetti, Sábato, Borges, García Márquez, Jorge Amado…Neruda, Alfonsina Storni, Gabriela Mistral, Vinicius de Moraes, San Martín, Simón Bolívar, Bernardo O’Higgins, Gervasio de Artigas, Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Bernardo Houssay, Luis Leloir, César Milstein, Violeta Parra, Astor Piazzolla, Carlos Gardel, Antonio C. Jobim, Dorival Caymmi…

…y tantos otros, y tantas otras…

… y a nuestros bisabuelos y abuelos…

… y nuestros padres …

…y a todas las mujeres y hombres de bien que viven en el Sur.  

Con su ritual de acero sus grandes chimeneas
sus sabios clandestinos su canto de sirena
sus cielos de neón sus ventas navideñas
su culto de Dios Padre y de las charreteras
con sus llaves del reino el Norte es el que ordena … 

Ubicado en la región austral, de los 250  países del mundo la Argentina es uno de los más grandes: en el octavo lugar, después de Rusia, Canadá, China, Estados Unidos, Brasil, Australia y la India. Ofrece todas las variedades de climas y paisajes: desde el cálido tropical, lluvioso y de colorida vegetación, hasta el frío polar, con su nieve y el hielo.  

pero aquí abajo, abajo el hambre disponible
recurre al fruto amargo de lo que otros deciden
mientras el tiempo pasa y pasan los desfiles
y se hacen otras cosas que el Norte no prohibe.
Con su esperanza dura el Sur también existe.

Ubicada en el sur en relación al ecuador y al oeste con respecto al meridiano de Greenwich, la República Argentina es, además, un país bicontinental, ya que su territorio ocupa parte de América y también una porción de la Antártida.  

Con sus predicadores sus gases que envenenan
su escuela de Chicago sus dueños de la tierra
con sus trapos de lujo y su pobre osamenta
sus defensas gastadas sus gastos de defensa.
Con su gesta invasora el Norte es el que ordena.
 

Los primeros pobladores que habitaron el territorio argentino eran en esencia nómades y vivían por lo general de la caza, la pesca y la recolección.  

Pero aquí abajo, abajo cada uno en su escondite
hay hombres y mujeres que saben a qué asirse
aprovechando el sol y también los eclipses
apartando lo inútil y usando lo que sirve.
Con su fe veterana el Sur también existe.
 

En el siglo XVI bajaron de los barcos hombres blancos de un mundo distinto. No fue fácil establecer un entendimiento entre indígenas y conquistadores españoles. Con violencia, dolor y sangre nacía una generación de hombres que originaría un nuevo país.  

Con su corno francés y su academia sueca
su salsa americana y sus llaves inglesas
con todos sus misiles y sus enciclopedias
su guerra de galaxias y su saña opulenta
con todos sus laureles el Norte es el que ordena.  

A partir  del siglo XIX, desde Europa, llegaban otros hombres, con las valijas cargadas de ilusiones, que buscaban su lugar en el nuevo mundo. Distintas oleadas inmigratorias trajeron al Sur, desde el Viejo Mundo, el espíritu y las costumbres de los españoles e italianos, luego suizos, franceses, alemanes, rusos y polacos.  

Pero aquí abajo, abajo cerca de las raíces
es donde la memoria ningún recuerdo omite
y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven
y así entre todos logran lo que era un imposible
que todo el mundo sepa que el Sur,
que el Sur también existe…  

Así se originó una identidad que fue caracterizando a los argentinos. El tango y el fútbol, son sólo algunas de las producciones culturales que proyectaron este país «para todos los hombres y mujeres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino».  

(Poema “El sur también existe” de Mario Benedetti, tomado del libro «Preguntas al azar». Inspiró la canción «El sur también existe», música de Joan Manuel Serrat)