Por Alejandro Bienaimé*

A principios del mes de Octubre del corriente año, los estudiantes de primero a tercer año del Nivel Secundario eligieron una de seis opciones de talleres: el proyecto solidario.

La primer etapa del taller consistió en la formación de distintos grupos que tuvieron como misión la elección de distintas posibilidades para llevar a cabo el trabajo solidario.

De tal tarea encomendada, salieron las siguientes tres opciones: realizar un torneo intercolegial deportivo, en donde se cobraría una entrada reflejada en juguetes o útiles escolares para ser donados a un Jardín Maternal a elección de nuestra ciudad; en segundo lugar, surgió la opción de colaborar con el área de Zoonosis de Pinamar, en donde los chicos deberían construir refugios y bebederos para los perros callejeros, y ser distribuidos los mismos a lo largo de las Avenidas Bunge, Central y Espora. Y como tercera opción, surgió el interés de realizar una colecta solidaria para el Merendero Sonrisitas de la localidad de Ostende (merendero sin recursos que le da de comer a aproximadamente unos 40 niños por día), que sería no sólo de juguetes y útiles, sino además también de ropa, zapatillas, y alimentos no perecederos. Esta última opción fue la elegida en la votación final.

La segunda etapa consistió en el delicado trabajo de los estudiantes, con ayuda docente, de planificar como se recolectarían las donaciones: durante dos semanas, los alumnos iban recolectando día a día los distintos elementos que ellos mismos iban acercando al colegio; y también contamos, gracias a los festejos del Family Day, con la valiosa colaboración de las familias de nuestra comunidad escolar, quienes ese día acercaron grandes cantidades de donaciones para colaborar con este hermoso proyecto solidario, pensado, votado y elaborado por el cálido sentir de ayudar al que más lo necesita. 

Finalmente, los alumnos pudieron llevar a cabo la misión que se habían propuesto al comienzo del workshop, pudiendo hacer entrega en persona, a la Sra. Patricia y sus cocineras colaboradoras del merendero, de todo lo que se había recolectado.

La cara de los chicos al observar las expresiones de felicidad de las personas beneficiarias, denotaban alegría y emoción.

Estoy muy agradecido de haber llevado adelante tal hermosa misión.

Gracias al Colegio por la oportunidad, a los chicos y a las familias!

Mención especial para las Preceptoras Uge y Sol, para Gaby, Romi, Jerónimo y Dalmiro, por ayudarme a que este taller haya sido todo un éxito.

Aquí las fotos y video de cómo fueron recibidas las donaciones.

Esto recién comienza. Los chicos se quedaron con sed de ayudar más y más. Continuará… 

*Profesor del Colegio Tierra del Sur